Cazadores Recolectores de la Puna 10.000 ‐ 2000 a.C.

(Período Arcaico)

Ambiente y Localización

En el Norte Grande de Chile existen tres pisos ecológicos: la costa, la pampa o desierto y la puna o altiplano. Esta última se divide en la Puna Seca (desde Arica hasta Iquique), donde la humedad permite la agricultura y, la Puna Salada (desde Iquique hasta el Salar de Atacama), donde las condiciones son tan severas que impiden la ocupación humana durante gran parte del año. La pampa desértica, por su parte, en el extremo norte se encuentra atravesada por valles y quebradas para luego dar paso a la pampa del Tamarugal, con extensos bosques de tamarugos, chañares y algarrobos; al sur del Loa adquiere condiciones de desierto absoluto. En la costa las condiciones ambientales son mucho más estables y también lo son los recursos.

Economía

El modo de vida Cazador Recolector se caracteriza por una economía de basada en la obtención de de alimentos y otros recursos de subsistencia por medio de la caza, la pesca y la recolección. La caza diversificada incluía tanto animales mayores como camélidos silvestres (guanacos y vicuñas) y tarucas (ciervo andino), de los que obtenían carne y abrigo, como también aves y roedores. Para esto utilizaban dardos de madera provistos de puntas de piedra, con formas triangulares o lanceoladas. Para el faenamiento de los alimentos ocupaban distintas herramientas de piedra, madera y hueso. La recolección de vegetales incluía especies alimenticias, medicinales, leñosas y fibras para la fabricación de cordeles y cestos. También recolectaban las materias primas para fabricar sus instrumentos. Hacia el fin de este largo período, estos cazadores recolectores que practicaban una caza ya especializada de camélidos, habían logrado un acabado conocimiento de éstos, lo que les permitió comenzar más adelante el proceso de su domesticación.

Arte

Entre las evidencias artísticas más tempranas de este período se encuentran algunas piedras pintadas con diseños abstractos. Se han encontrado terrones de pigmento rojo, con el que coloreaban huesos, conchas y otros artefactos, y posiblemente se utilizó también como pintura corporal. Ya hacia los finales del Arcaico surge un nuevo tipo de manifestación artística que luego se haría muy común: el arte rupestre. Uno de los estilos rupestres de esta época, conocido como Kalina‐Puripica, se caracteriza por la representación de camélidos naturalistas de dos patas, grabados en las paredes rocosas de quebradas o en pequeños bloques de piedra que formaban parte de los muros de sus viviendas.

Organización Social

Los grupos cazadores recolectores tuvieron una organización social de tipo igualitaria, con una división del trabajo sólo por sexo y edad. Es probable que estas comunidades se organizaran en pequeñas bandas familiares, que permitieran la alta movilidad que requería su modo de vida trashumante. Hacia finales del período, la disminución de las lluvias en la puna tornó más árida la región, concentrándose los recursos de subsistencia en zonas de lagunas, vertientes y oasis precordilleranos. Esto provocó que la movilidad de estos cazadores recolectores se redujera gradualmente, haciendo posible que se organizaran en grupos algo mayores aún sin jerarquías institucionalizadas, en torno a campamentos o pequeñas aldeas semipermanentes.

Culto y Funebria

Dentro de las escasas evidencias sobre ritos funerarios durante el Arcaico, destaca el caso de Patapatane, una cueva en la Puna de Arica. En ella se encontró una sepultura humana, datada alrededor del año 4000 a.C., correspondiente a una mujer joven, con claras señas de alteración postmortem que incluyó mutilación, desmembramiento y fractura de sus huesos. El cuerpo fue puesto en posición anatómica, con excepción del cráneo que fue ubicado sobre el tronco, luego de extirparle el cerebro. El enterratorio fue parcialmente cubierto y rodeado de rocas de distinto tamaño.

Patrón de Asentamiento

Durante el Arcaico Temprano, las condiciones húmedas del medioambiente permitieron que pequeñas bandas de cazadores recolectores se trasladaran permanentemente tras los recursos, ocupando cuevas y aleros a lo largo de sus rutas de movilidad. El desecamiento progresivo del medioambiente desde el 7000 a.C., limitó la diversidad de espacios habitables, por lo que la movilidad de larga distancia se restringió. En la Puna Seca, aprovecharon en invierno los recursos concentrados en torno a los bofedales de la alta puna, combinados con pequeños campamentos transitorios en los pisos más bajos. En la Puna Salada, en cambio, fueron apareciendo asentamientos más estables en los oasis y quebradas bajas, con pequeños campamentos de verano en la alta puna. Gracias al aumento de las condiciones de humedad ambiental, hacia el 3000 a.C., se comienzan a usar enclaves más diversos dentro de los distintos pisos ecológicos, con asentamientos en ambas punas, ahora de carácter más estables.

Historia

Durante unos ocho mil años, las poblaciones del Norte Grande subsistieron con un modo de vida cazador recolector, de gran movilidad y baja densidad poblacional. El acabado conocimiento del comportamiento de los camélidos que cazaban en las zonas puneñas, les permitió a estos grupos iniciar un temprano proceso de domesticación de estos animales, que terminó por generar un modo de subsistencia completamente nuevo y distinto: el pastoralismo. Las poblaciones arcaicas variaron su patrón de asentamiento y economía, en un proceso de complejización social creciente que cambió al mismo tiempo su antigua forma de vida.